OPINION

Sentir celos ¿Es normal?


Todos, en alguna medida, hemos deseado algo con tanta fuerza, que el hecho de pensarnos sin ello nos aterra, y esto no es una condición sobre las cosas, el dinero, los proyectos u otras cuestiones materiales a las que aludiríamos al hablar de eso que se desea. 

El ser humano por naturaleza es un ser envidioso, envidioso desde el sentido estricto de posesión y de querer todo para sí. La envidia la podemos definir como un sentimiento que se da cuando una persona posee y goza eso que es deseable para uno mismo, por tanto, hay un impulso que nos mueve a quitárselo y dañarlo para no envidiarlo. 
La envidia es un sentimiento establecido en las relaciones personales sin importar la condición social, la raza, el género o la edad ya que todos estamos expuestos a experimentarlo. Justo con la envidia, surge otro sentimiento estrechamente relacionado: los celos.

Los celos se encuentran vasados en la envidia,  la diferencia entre ambos es que los celos involucran a un tercero. El amor es el ingrediente principal de esta relación. 

Por ejemplo; un niño, que es hijo único, al saber que llegará un nuevo miembro a la familia, le resulta amenazante, porque cree que perderá el amor de sus padres, ese amor que solo le pertenecía a él y que ahora le quitarán (aunque en realidad sabemos que lo compartirán), por lo que los celos se hacen notar, ya sea rechazando a la madre durante el embarazo, mostrándose molesto, agresivo o berrinchudo.

En las parejas pasa algo similar: si uno de los dos se siente amenazado tras la presencia de otra persona (hombre o mujer) surgen los celos, pues el que cela se siente en desventaja ante el que llega y teme perder a quien ama. 
El sentir celos es hasta cierto punto normal siempre y cuando no afecte tu vida y la de tu pareja. 
Pero hay otra forma más compleja de experimentar los celos y no es normal: se encuentra descrita propiamente como una patología que necesita atención de un especialista. “La Celotipia”, 

La celopatía, cuando los celos llegan a un extremo peligroso
 “Los celos son la máxima expresión de la propia inseguridad.”
Todos sentimos celos de vez en cuando. De hecho, es una reacción normal a la sensación de que una relación apreciada está siendo amenazada. Los celos saludables dicen a nuestro familiares, parejas y amigos: “Tu eres importante para mí y no quisiera que nada sucediera a nuestra relación.”

Sin embargo, igual que existen celos saludables y normales, existen celos excesivos o patológicos. A este trastorno se lo denomina Celopatía.
¿Cómo podemos saber si se trata de celos patológicos?
La mayoría de los casos de celopatía se presentan entre marido y mujer o entre parejas románticas. El celópata se aferra a la idea delirante de que su pareja le está siendo desleal, sin importar que no haya ninguna prueba para apoyar su conclusión. El que sufre de celos patológicos se cree dueño de su pareja y se obsesiona con vigilar, perseguir e intentar “atrapar” a su pareja en el acto.

La celopatía puede ocurrir tanto en el hombre como en la mujer, sin embargo, es más común y más peligrosa en el caso de los hombres. 

A diferencia de los celos normales, los celos patológicos pueden durar años. Frecuentemente, los celópatas se centran en acontecimientos insignificantes para acusar a su pareja de infidelidad y no están dispuestos a cambiar su punto de vista cuando se les presentan pruebas lógicas de que están equivocados.

En los casos más crónicos, la pareja celópata llega hasta el extremo de ser violento con su pareja y/o con el amante supuesto. También es común que el celópata trate de hacerse daño a sí mismo. Generalmente sucede a personas con personalidades paranoicas o a menudo es acompañado de otra psicosis o trastornos como, por ejemplo, un trastorno obsesivo compulsivo.

Causas y Tratamientos
Tom Valeo, en su artículo When a Drug Leads to Suspicions of Infidelity (Cuando un Medicamento Lleva a Sospechas de Infidelidad), menciona que ha visto casos de celopatía en varios pacientes que sufren del mal de Parkinson. Aunque no muy frecuente, se ha observado la celotapía como efecto secundario causado por los medicamentos que toman los pacientes con esta enfermedad para estimular la producción de dopamina.

La cocaína, la metanfetamina u otras drogas que producen un aumento repentino en dopamina pueden producir un efecto similar. En estos casos, se ha tenido mucho éxito tratando la celopatía simplemente disminuyendo la dosis del medicamento o venciendo la adicción.

Lamentablemente, la mayoría de los casos de celos patológicos no son tan sencillos. La celopatía se encuentra en casos de esquizofrenia, neurosis, trastorno bipolar y pacientes con daños al lóbulo frontal derecho. También es común en personas alcohólicas y personas que sufren de disfunción sexual.

En definitiva, los celos florecen cuando la persona se siente insegura, no se siente amada, y tiene un intenso deseo de estar en la posición de control.

Para obtener ayuda con la celopatía es esencial contactar a un psicólogo, psiquiatra o incluso a un sexólogo. En algunos casos, una terapia que incluya a ambos miembros de la pareja puede ofrecer grandes beneficios. Un profesional de la salud podrá realizar una evaluación completa para determinar las causas y así indicar el mejor tratamiento. - See more at: http://lamenteesmaravillosa.com/la-celopatia-cuando-los-celos-llegan-a-un-extremo-peligroso

10 ventajas de enamorarse de una mujer de 50 años o mas
Las 4 conductas que destruyen una relación de pareja
El problema del amor no correspondido
9 cualidades de las mujeres que confían en sí mismas
35 Cosas que lamentarás cuando seas viejo
Los increíbles efectos de la musica
Cómo recuperar el control tras una ruptura
Conoce el mejor lugar para que Wi-Fi llegue a toda la casa
La Gran Muralla china que llega al mar: nunca la habías visto así
15 síntomas de que estas en la zona de confort